2 ene 2012

2012 el año del Poder
























Viajar eleva la mente, no es el hecho de transportarte de un lugar a otro, sino algo más allá, el poder conocer gente, lugares, aromas, sabores. Mi 2011 estuvo lleno de viajes y aviones perdidos, conocí lugares que nunca me había imaginado, sentí colores que no sabía que existían y conocí a muchas personas valiosas que estoy seguro estarán en mi vida por mucho tiempo.

Acabar un año no es cosa fácil, y mucho menos si se llama 2011, un año revoltoso pero encantador, un año que me enseñó que a veces hay que ser más egoísta para alcanzar lo deseado, un año que me hizo crecer de forma inexplicable, tantos cambios, tantos sentimientos, tantos nuevos rostros, que a veces decía is too much! too much information para un gato! a veces despertarme en un lugar y agarrar el avión para ir a otro me desconcertaban, quería un espacio, soñaba con estar en mi espacio, principalmente desde que me vine de Bosnia, quería sentir algo mío, un cuartito, un pedacito, que aún no lo tengo, pero espero pronto tenerlo en DF.

No sé la verdad y espero preguntarle a la mamá de Maggie, pero siento que el 2011 estuvo muy afectado por los astros, fue un año intenso que descontroló a todos, la eterna búsqueda de uno mismo, el mal manejo de la energía, el teletetragmón, el universo, los sueños esotéricos, parece que todo se juntó para que las cosas a veces fueran complicadas, se tornaran en algo que es muy difícil de controlar, de tocar, de siquiera pensar que existe solución, muchas veces me encontré en la desidia de dejar lo que más me gusta, el cine, y ponerme a trabajar en lo que fuese, muchas veces me sentí con ganas de robarle la tarjeta de crédito a mi mamá y regresarme a Bosnia, o perderme en Thailandia sin que nadie supiese de mi, muchas veces uno quiere dejar todo, salir corriendo, tomar el primer bus, cambiarte el nombre, llamarte Manuel, llamarte José, llamarte como se te de la gana, empezar de cero, pintarte el cabello, mandar todo a la shanguira y cerrar los ojos. A veces los comienzos precipitados son buenos, lo que se piensa mucho jamás sale bien, y lo mal pensado a veces te lleva a los caminos inesperados. Este año fue así, tomé riesgos, viajé viajé y viajé como con 50 pesos, es la primera vez en mi existencia que debo y que espero pagar pronto, es la primera vez que me atreví a muchas cosas, eso de que la vida se vive una vez y hay que vivirla al máximo, al extremo, al perreo, no es cierto, pero lo que sí es cierto, es que las oportunidades se dan una sola vez, las decisiones te hablan, te dan señales, son voces que muchas veces no queremos escuchar y debemos de aprender a hacerlo, siempre he sido muy intuitivo, pero este año me escuché a mi, ya estaba harto de estar siguiendo patrones o gente que te dice "no puedes" "jamás sucederá" "tu mundo es muy raro", eso que? el mundo en general es raro, es relativo, la belleza te lo muestra, las verdades también. Es por eso que dejé de buscar un camino y comencé a crear el mío. Me equivoqué y me equivocaré tantas veces como sea necesario, pero será mi decisión. Hace unos días me junté con mis amigos de la primaria, crecí con ellos, todos sus papás son ingenieros raros como era el mío, o biónicos, o bioenergéticos, o químicos nucleares o cosas así, y fuimos a un restaurant, se la pasaron hablando de cosas materiales, que me compré un minicuper, que mi viaje aquí, que mi salario x, que mi casa en la playa, mi restaurant, y me dio gusto ver que van formando lo que siempre han deseado, pero de repente me doy cuenta que tan material nos hemos vuelto, con esto no quiero decir que me volveré hippie o que seré bohemio, pero a veces te das cuenta como hay personas que venden su sueño por unos pesos, y que al final de todo, lo único que les queda es presumir de lo que más carecen, la felicidad. No digo que no me gustaría tener todos esos elementos materiales que hacen un estilo de vida del que formo parte y no dudo que vaya a tener un nivel económico alto, por que al final de cuentas no estoy trabajando por un salario, estoy trabajando por un futuro, una carrera difícil que se encarga de meter a personas en mundos distintos, en una realidad aparente que los hace escapar de sus miedos, es un trabajo complicado cuando te das cuenta de la responsabilidad que tienes de poder hacer que la gente crea en ti y en lo que dices, que las personas tomen decisiones de vida de acuerdo a lo que imaginaste, que les cambies el rumbo, que los enseñes a ver todo de una forma distinta. Hay gente que no confía, pero yo sí.

Seguir lo que pienso me ha costado mucho, y me seguirá costando, de eso estoy seguro, apenas voy empezando y me voy dando cuenta de muchas cosas, corrupción, drogas, mentiras, contratos falsos, y a veces quisiera dar vuelta atrás y decir Ayesha! por que no fui abogado? pero cuando uno se va metiendo en este mar de lagartos, te das cuenta que puedes tener los colmillos más afilados que el de Evelynmai, no es que uno se haga malo, simplemente la experiencia te va dando las armas y no necesariamente vas a ser como ellos, pero por lo menos vas a sobrevivir en esa jungla en la que te tocó vivir. Antier íbamos en una lancha rumbo a Santecomoapan, en el sur de Veracruz, es una especie de jungla, con manglares que sale a la barra, al mar abierto, y mientras escuchaba el ruido de la lancha rompiendo las olas y de fondo el "aay amiguitos como comí garnashas" de Evelynmai, el agua parecía que me iba dando imágenes en cámara rápida de todo lo que pasó en el año, se me aparecían caras de personas que me encontré este año, de personas que se han ido, escuchaba sonidos, veía partes de Bosnia, de Viena, Hungría, Sonora, Veracruz, Michoacán, todo iba rápido, aplausos, Escarabajo, Selene, Kenan, Tigresa, y regresaba, todo volvía a la tranquilidad, parecía que el agua me hablaba, me iba contando una historia de la que yo era protagonista, yo sonreía, no me quedaba más, agradecía por todo lo que me brindó este año, tantas sonrisas, lágrimas, ilusiones, decepciones, mis amigos, mis amigos que jamás me dejan caer, mi familia con la que peleo a veces pero que tampoco me deja, y sobre todo, yo, mi transformación, esa que se hace día a día, que es gracias a ustedes, los que siempre saben si estoy bien o mal, parece que lo huelen, lo intuyen, por que siempre están al tanto de mi. Siempre he dicho que la vida no sería nada sin los amigos, que empiezan a formar parte de ti, un amigo es como esa chela gratis que te llegó sin pensarlo, que te hace tan feliz en el momento menos esperado, un amigo es un regalo, es algo que no se niega, que se transforma, y que se va elevando contigo, es por eso que no todos se quedan con uno, por que los caminos se van separando, las almas crecen de distintas formas y sólo algunas tienen ese grado de elevación. Muchas personas se aparecerán en nuestras vidas y muchas de ellas se tendrán que ir cuando llegue el momento, lo que más duele es cuando te desprendes y no quieres, te aferras, te pones necio y sufres, pero debemos de darnos cuenta que no todos lo que queremos debe de quedarse, debemos de aprender a dejar ir, a perder para ganar, a dejarlo, por que así es como la energía fluye, en espiral y con mucha fuerza, es cuando el caos se convierte en belleza.

El año nuevo lo pasamos muy bien con 2 muy buenas amigas, y un coladito amigo de Mai, pero viajar con mis amigos es algo de lo que más me gusta, Evelynmai y Manita me hicieron estos días, y a pesar de que Lenguas no pudo ir, es como si hubiera ido, por que su familia nos trató muy bien en los tuxtlas y nos contaron muchas historias de él, que le tiene miedo a los guajolotes por que una vez lo persiguieron, que le dicen Moni, que su abuelita piensa que tiene 20 años, que le tiene miedo a esto, a aquello, que está traumado, que le tiene miedo a lo otro jajaj así que disfrutamos mucho y siempre com aventuras nuevas, que no pasan taxis en un pueblo lejano lleno de zetas y que tuvimos que rentar un carro privado en el medio de la nada, que la tía de iz nos dijo "puej a vejes je van 4 y regreja uno, JI BIENJ LE VA" "y CAJI JIEMPRE LOJS QUEJE AHOGAN JON CHILANGOS" jajaja comimos muchas garnachas, nos perdimos, fuimos a la selva, nuestros masajes, las mascarillas exfoliadoras, la falta de alcohol, ya que de 4 días sólo chupamos 1 y ni se nos subió, los acentos cojsteñitos, las lanchas, los cocodrilos, los amantes de Evelymai, el zapateado, los pueblitos, todos los lugares inesperados que nos dieron mucha sabiduría, yo creo que cuando uno viaja con personas que quieres, no importa el lugar en el que te veas metido, siempre va a haber una sonrisa y una mano que te ayude.

Así empezamos el año 2012, en un barcito de un pueblo de San Andrés, bailando hasta morir, listos para tomar el bus de las 7 rumbo a Veracruz, empezando el año del poder, del decir, SÍ PUEDO a todo lo que quiero, SI PUEDO lograr lo que yo quiero, SI PUEDO hacer lo inimaginable, este es un año con mucha luz cósmica, un año bueno que compensa el 2011, un año lleno de esperanza y buenos deseos, un año que tampoco será fácil por que se despertaran voces en nosotros que serán escuchadas. Este año que empiezo con un hematoma, una cicatriz nueva, y aunque mi cara parezca mapa del tesoro, es un año que me está dando fuerzas para seguir haciendo lo que quiero, que me vaya a Bélgica, que me vaya a la Shanguira o que me quede en el DF, no importa, por que es el año del poder, del verdadero poder que nos manda nuestro ser, es un año que nos va a llevar a la luna en cuestión de minutos, es un año del poder del amor y del conocimiento, un año que junto a ustedes será excelente, un año del poder seguir creciendo y aprendiendo. Un año que está dedicado a los guerreros, a los que saben lo que quieren y no se desesperan en el trayecto. Feliz año 2012 del poder y feliz poder interno que llevamos dentro.