





















Ya tiene un día que se fue Maggie y la extraño cada vez más. Venía caminando en la ciudad, solito, en viernes y me daba cuenta que para mi los viernes dejaron de ser viernes, no sé, ya no me emociona tanto la vida nocturna como antes y mucho menos después de lo que nos pasó en Mostar.
Hahaha intento no reírme, pero lo debo de hacer. Maggie llegó a Sarajevo el Sábado pasado y nos fuimos a Mostar el lunes, que es una ciudad muy interesante a 2 horas y media de Sarajevo, cómo ya les había contado, ahí estuvo viviendo Bondojito, y fui la primera vez cuando vino Carito. Mostar está dividido en 2, de un lado viven los musulmanes y del otro los católicos, los separa un puente que fue destruido durante la guerra y reconstruido hace pocos años, dicen que el odio entre ellos ya se acabó, pero lo dudo, ya que hay muchas personas que no pasan de un lado a otro y lo peor es que todo eso se lo están pasando a las generaciones más jóvenes, si cuando fui con Carito nos invitaban chelas solo por ser católicos jajaja así que ya se imaginarán, bueno basta de historia y contar la moraleja: Más vale estar consciente que perder un diente!
La mañana amaneció horrible, llovía mucho, pero aún así decidimos tomar el camión de las 6 con camino a Mostar, llegamos más o menos como a las 8:15 y toooodo estaba cerrado, hasta que encontramos un cafecito en el centro de la ciudad, y de ahí decidimos irnos a un pueblito con un río que se llama Vrelo Buda. Comimos y éramos muy felices, observábamos la naturaleza y las maravillas que Diosito ha creado, hasta que Maggie manita dijo que debíamos de irle metiendo combustible al cuerpo, osea, alcohol! Nos sentamos y decidimos tomarnos 2 rakijas, la Rakija, es la bebida del diablo, si alguna vez han odiado tanto a alguien, que disfrutan haciéndolo sufrir, denle Rakija. Esta bebida es como un tipo aguardiente, mezcal, pero que se fermenta con frutas o hierbas, así que existe la de manzana, uva, miel y cuenta de 40 a 60% de alcohol, por lo que ha matado a varios. Total, empezaron los chupitos, como los dan en unos vasitos chiquititos, más que los caballitos, nos echamos 2 de ciruela (šliva), y luego antes de subirnos al bus que nos llevaría de regreso a Mostar, nos llevamos uno en un vasito de papel, así que seguíamos chupando en el bus. Recuerdo que Manita quería que la llevara a Medjugorje, en donde se apareció una virgencita, pero como quedaba lejos, mejor regresamos a Mostar, ya que apenas iban a dar las 2 y queríamos ver bien la ciudad. Llegamos y empezamos a preguntar a los locales en dónde podíamos encontrar buena Rakija, y nos mandaron a un bar que se llama XXX, ahí la manita se enamoró de un mesero, que se llama Jasmin, un chavo de ojos verdes y cabello cenizo. Pedimos otra rakija, pero ahora fue de hierbas, estaba muy fría, bastante buena, otro mesero nos hizo plática y nos mandó unas rakijas por parte de la casa, por lo que estábamos felices y brindábamos por Bosnia, no recuerdo si nos tomamos otras 2 rakijas y de ahí nos empezamos a poner bien insaciables, queríamos más más maaaaaas, más rakija, y nos convertimos en los Rakija Hunters. Empezamos a caminar y en eso, no recuerdo ni en que momento, ni en que parte de la ciudad conocimos a unos chavos y les preguntamos por Rakija, ya eran las 5 y nos quedaban 3 horas para irnos, por lo que ellos nos llevaron a un barcito como de mala muerte, más que barcito, es uno de esos lugares en dónde solo venden esta bebida del diablo y dan la mentada Meha, que viene siendo un tipo de botana en donde te parten quesitos y jamones serranos para acompañar la Rakija para que según que no se te suba mucho. No recuerdo de que hablábamos, no recuerdo de que nos reíamos, no recuerdo muy bien con quienes estábamos ni de donde los habíamos sacado, sólo me acuerdo(y eso por que tomamos fotos) que había un chavito que quería que lo hiciera estrella y le hiciera una sesión y quería hacer tooodo por ser famoso, y luego había uno que parecía como aveztruz, otro como topito y luego llegó uno chaparrito como medio árabe jajaja no sé en que momento, el viejito, el dueño, empezó a ponernos más y más rakija a todos y nos partía quesitos y nos ponía jamoncitos, cuando me fuía al baño y empecé a guacarear como dragón jajaja y regresé, me senté y el viejito estaba bien encabronado talle y talle renegando como el tata y gritaba y gritaba, los chavos me dijeron, está enojado por que vomitaste y yo, nooo yo no fui yo no fuiiii, casí con media guácara de fuera.
De ahí, dice Maggie, por que ninguno de los 2 nos acordamos mucho, que fuimos a un hotel, a dejar las cosas, por que ya eran más de las 8, eran como las 9 y decidimos quedarnos en Mostar para seguir la peda e irnos al día siguiente bien temprano jajaja. Yo me acuerdo que el hotel era blanco, grande, como con un pasamanos de esos de las novelas donde salía Itati Cantoral bajando y que aparte estaba como en cerrito, pero uno de los weyes, el que era como árabe, quería que nos quedáramos en el cuarto por que se quería retroquetear a la manita, entonces la manita empezó a decirme, no memo, no nos quedamos, no memooo, nooooo, y nos fuimos y no sé en que momento, nos separamos de estos weyes y empezamos a caminar, y caminábamos en la carretera! con los carros pasando a toda velocidad y la manita y yo abrazaditos y esponjaditos, enojados, no sabemos por qué, pero con mucha hambre, así que decidimos ir en búsqueda de pizza al centro, pero caminábamos y caminábamos y veíamos que había mezquitas a lo lejos y no encontrábamos ninguna bajada, por que la carretera era larga y como en cerro, veíamos a lo lejos, debajo de nosotros la ciudad, en eso, bajo por unas escaleras empedradas y de repente volteo, veo a la manita y zaaaaaaaz se cae y me empuja, me avienta en las escaleras empedradas, me raspo y escucho a la manita gritar"aaaaaay manitooooo aaaaay manitooooooo, mi dientecito manitoooooooo", la manita se había rompido un dieeeeeeeente aaaaaay mamá wendy!!! lloraba y lloraba la pobrecita y me decía "me veo bien fea, ya nadie me va a querer, parezco la chilindrina" ya no quería hacerse las fotos, y yo le decía, no manitaaa no te ves mal, tu eres muy bonita manitaaa, y la manita lloraba y lloraba, mientras yo me sentía mal, me dolía la rodilla, y ver a la pobre manita que estaba buscando su dientecito.
Pobre Manita, la abracé y seguimos caminando, ya no tenía batería en mi celular, sólo en el iphone y apenas eran como las 10 de la noche, pero seguíamos caminando y caminando, era interminable el camino, seguíamos en la carretera, pasamos como un túnel y decidimos parar un taxi, pero no teníamos dinero y nos acabábamos dar cuenta que la manita había perdido su cartera y empezamos a pedir raid, nadie se paraba, naaaaadie, en eso un taxi nos recogió y le pedimos ir a un cajero para que sacara dinero y tratáramos de regresar al hotel y buscar la cartera que en ese momento pensamos se había quedado ahí. El taxista nos llevó al cajero, sacamos dinero, y nos llevó a una velika ulica(una calle grande, que es como yo le explicaba donde estaba según el hotel) esa calle grande se convirtió en la parte croata, donde no estaba el hotel, regresó, dio vueltas, nos perdió más y decidimos bajarnos en la estación de autobuses, la parte musulmana. De ahí no se de donde salió un gordito chiquito como el kung fu panda que nos pedía dinero y se reía parecía humpty dumpty, pedimos raid de nuevo y un mercedes negro viejo, se paró. Nos subimos y el señor que iba manejando nos preguntaba que si a donde nos llevaba, le explicamos en mi pobre bosnio que la manita se había roto el diente, que debíamos de ir a una calle grande, y que por ahí estaba el hotel, pero no sabíamos ni el nombre del hotel, ni teníamos la cartera, no tenía batería, así que no le podíamos hablar a los chavits que habíamos conocido, el señor no hablaba naaaaaada de inglés, así que nos llevó a muchos lados, daba y daba vueltas y nadaaa, y estábamos cada vez más desesperados, cuando le dijimos que estaba bien, que ahí nos bajábamos, por que por más que yo le decía "ovo ovo", allá allá, se iba en sentido contrario, aparte tenía cara como de retrasado y nos empezó a dar miedo cuando nos dimos cuenta que no seguía nuestras indicaciones sino que se iba por donde quería. En eso mejor le dijimos que nos bajara, me despedí y sólo escucho que la manita grita aaaaaaay manitooooo, el wey quería besarla y tocarle las piernaaaas y yo le gritoneaba al wey este, en eso nos fuimos corriendo y nos siguió y la manita gritaba y lloraba y yo le decía, manitaaaaa este wey está enfermo, es un canibal, (lo que pasa es que Keny me acababa de contar la historia e un Canibal que habían agarrado en Vienna o en Budapest hacía unos días y no sé si era la peda o que, pero en ese momento empezamos a pensar que realmente ese wey era un caníbal). Nos escapamos, bajamos por unas escaleras y aparecimos en el lado musulmán de nuevo, todo era una pesadilla de repente estábamos en el lado croata, luego en el musulmán, todo era muy complicado, en eso seguimos caminando, buscando el mentado hotel, llegamos a uno en una colinita, que se parecía al que yo tenía en mente, estaba todo cerrado y tocamos el timbre, un chavo en pijama nos abrió y le preguntamos si tenía registrados a Margarita Orozco o a Guillermo García, por que no nos acordábamos exactamente del hotel, le pedimos una disculpa, ya que estabamos muy borrachos cuando pagamos y no nos acordábamos en serio ni del hotel ni del lugar, total, ese no era el hotel, pero aproveché para mandar un mail desde el iphone que nos habíamos quedado en Mostar, ya que habíamos quedado con más personas en vernos en la noche en Kino Bosna, en fin, seguimos caminando en búsqueda del hotel fantasma, ahí habíamos dejado mi cámara, la mochila de la manita y probablemente su cartera, la ciudad estaba sola y de repente a lo lejos vemos la marca del mercedes viejo, ERA EL CANÍBAL!!!! estaba de regreso y la manita y yo corrimos pero en chinga y nos escondimos atrás de como un pequeño cementerio, en verdad que la ciudad estaba soooola soooola, y apenas eran como las 12 y media de la noche, era increíble como todo eso no estaba pasando a nosotros y cómo este wey estaba obsesionado con las piernitas de la manita. Esperamos a que este wey se fuera cuando en eso seguimos caminando(del lado musulmán) por que estábamos seguros que el hotel estaba como en una colinita, del lado de la carretera que tanto caminamos y que rodeaba todo Mostar, cuando en eso alguien nos dice hoooola, how you doing?, volteamos espantados y era Jasmin, el mesero del que se había enamorado la manita, le contamos toda la historia, le mostramos el diente roto para que nos creyera y el chavo se preocupó mucho, dijo que nos iba a ayudara encontrar el lugar, caminamos, en verdad que caminamos y caminamos colinas, por que toda la puta ciudad está en las montañas, bajábamos, preguntábamos en algunos hoteles con nuestra estúpida historia de "es que nos registramos muy borrachos y ahora no sabemos si en este hotel están nuestras cosas" que osoooo, cada vez que lo recuerdo jajajaja osea pinches mexicanos locos han de haber pensado los Bosnios, aparte de que gastamos un chingo por que les pagamos a estos weyes todo el chupe, osea como si fuéramos adinerados, yo siento que igual y nos echaron algo, por que es imposible que la manita y yo hayamos tenido un completo black out, pero en verdad cabrón, de que no nos acordamos de muchas cosas, el mesero estuvo con nosotros fácil como hora y media, ya eran las 2 de la mañana y nos dijo que nos podíamos quedar a dormir en el XXX pero que a las 6 de la mañana nos debíamos de salir para que no lo regañaran, así que nos llevó con la idea de levantarnos temprano para seguir buscando el hotel.
En el bar había 2 meseros y se estaban riendo y riendo de nuestra historia, yo les decía que la manita era mi actriz y le íbamos a hacer una sesión de modas bien perruna, pero los weyes se reían de que nosotros habíamos chupado mucho diciendo rakija is guuud rakijaaa is guuuud jajaja la rakija no es tan mala, pero si te tomas unos 2 traguitos, no unos 15 o 20 como le hicimos nosotros, que se me hace que fácil nos tomamos un litro cada uno jajaja.
Esa noche dormimos en el XXX, sin cartera, sin diente, sin cámara y lo peor, ya habíamos pagado el hotel fantasma y con el caníbal rondando en la ciudad, pero bueno nos dormimos en un silloncito, enrolladitos, esperando a la mañana para seguir buscando. Dieron las 6 y nos salimos en chinga a seguir caminando, buscábamos y buscábamos en la montaña del lado musulmán por que de una cosa estábamos seguros, era que el hotel era blanco, estaba en montaña y del lado musulmán. Mi celular estaba muerto, pero antes de salir del bar, pusimos el chip en un cel de uno de los meseros y vimos que tenía muchas llamadas perdidas, me acordé que uno de los chavos con los que habíamos estado chupando me había dado su cel y le traté de marcar a las 6 de la mañana varias veces, sólo para que nos diera el nombre del hotel, pero el wey jamás contestó. Dieron las 7, 8 y no encontrábamos nada, fuimos a buscar un cargador para tratar de seguir llamando a este wey y naaaada, todo cerrado, por ahí de las 9, nos regresamos al XXX a ver si estaba el mesero estrella y nos podía ayudar a contactar a este chavo que se llama Adis, uno de los que nos emborrachó, pero no estaba ninguno de los meseros que nos habían ayudado la noche anterior, así que le pregunté a una mesera si tenía de casualidad un cargador LG, y me dijo que no, pero una chava que estaba ahí, una gordita de cabello chino me dijo, hablas español? y yo siiii! y le pregunté por el cargador y medio le conté la triste historia, ella me dijo que su novio vendía cargadores y lo iba a contactar, así que le habló, compré el cargador y le marqué a Adis, no me contestaba y no me contestaba. La gordita estaba impresionada con nuestra historia y lo peor es que la traducía al bosnio y veíamos las caras de las personas diciendo "ooooh oooh maaay gaaad" y nosotros todos apenas, mientras otros clientes estaban carcajeados. En eso le mandé como 3 mensajes a este wey que por lo que más quisiera que nos diera el nombre del hotel. El wey no contestó y la chava dijo que nos iba a ayudar a buscar el hotel junto con su amiga con la que estaba tomando café. En eso le marqué de nuevo a este wey y finalmente contestó, le pasé el cel a la chava y en eso dijo oooh ruska ruska y nos dio la dirección del hotel, dijo que nos iban a llevar por que entraban a trabajar a las 9:30 así que nos llevarían. La chava del XXX nos invitó el café y la gordita y su amiga que resultaron ser peluqueras y aparte supér heroínas, nos llevaron al mentado hotel que NO estaba en el lado donde estuvimos buscando, sí era la parte musulmana, pero en el borde con la croata, osea del ooootro lado, el hotel NO estaba cerca de la autopista, NO estaba en colina, NO era blanco y aparte NO tenía ni la categoría de 2 estrellas, es más ni siquiera era Hotel, era como casa de citas o quien sabe qué, de color rosa, todo feo, la escalera que yo había visto como en las novelas donde bajaba Itati Cantoral, NO EXISTÍA, el cuarto estaba espantoso, aparte habíamos perdido la llave, por lo que llegamos, la chava de la casa de citas nos abrió el cuarto, ahí estaba la maletita de Maggie y mi cámara, pero no estaba su cartera y la verdad ni idea en dónde se había caído Maggie, lo que pensamos es que en el momento en el que se cayó, y me aventó, probablemente ahí perdió la cartera, pero como nos enfocamos más en el diente, no nos dimos cuenta de eso.
Las amigas peluqueras supér heroinas se fueron a seguir salvando el mundo de los malos cortes de cabellos y nosotros queríamos irnos de regreso a Sarajevo, la manita estaba muy triste por todo lo que había pasado, no sabía si regresarse a México al día siguiente y era entendible, creo que habíamos tocado fondo, incluso unos días antes habíamos estado hablando de cómo el alcohol había afectado mucho nuestras vidas, como habíamos estado saliendo de nuestro ser y convirtiéndonos en otras personas, haciendo cosas que nunca habíamos hecho y sobretodo peligrando nuestras vidas. Habíamos hablado de eso muy seriamente unos días antes y luego nos pasa esto. Sinceramente era una señal, el cambiar nuestro estilo de vida o estar preparado para futuras consecuencias, y lo peor, cada vez más fuertes, por lo que decidimos hacer una promesa de ya no tomar, y no creo que sea por siempre, pero por lo menos no embrutecernos y convertirnos en otras personas. Ese día regresamos a Sarajevo, tristes, los 2, por lo que nos había pasado por nuestra estupidez, yo había gastado mucho y la manita había perdido todo, además de que ya no tenía ganas de que le hiciera las fotos.
Esa tarde la llevé al dentista pero le recomendaron hacerse la endodoncia y el nuevo diente en México, ya que el proceso tardaba de 7 a 15 días, y después nos vimos con mi amiga la Venejolana que está maaas loca y que quiero muchooo, nos divertimos mucho con ella, la manita fue a Zumba y la convencimos de hacerse las fotos.
La sesión quedó excelente, quería mostrar el abuso de género como protesta, así que decidí hacer una sex doll que había sido usada y aventada en distintas partes de Sarajevo, y la manita quedó convertida en una top model para la eternidad, incluso mis profesores me dijeron, de dónde sacas a estas top models en Sarajevo?? y yo riéndome, por que me preguntaba por María y la manita.
La Manita se fue, dejando una parte de sí en Bosnia(literal) pero al mismo tiempo dejando ese monstruo que se alimenta de alcohol y que no es parte de ella, siento que este viaje nos enseñó demasiado a los dos, peores cosas nos pudieron haber pasado, nos hubieran atropellado en la carretera, nos pudimos haber descalabrado en la caída, incluso nos pudieron haber comido, pero afortunadamente no pasó a mayores. Un diente se arregla, y sobre todo lo aprendido nadie nos lo quita. Fui a dejar a la manita a la estación de trenes, muy tempranito, como a las 6 de la mañana, no habíamos dormido muy bien en todos estos días y estaba más que muerto, el día estaba feo, con mucha neblina, me despedí de ella con un abrazo muy muy fuerte deseando poderla ver muy pronto y seguir con nuestras pláticas esponjositas, me bajé del tren y me fui caminando a la casa, la neblina estaba muy espesa y no traía mis lentes negros, esos lentes grandes que le robé a Ricky, me salieron unas lagrimitas y luego otras, ahí estaba yo llorando de regreso a mi casa, pensando que me volvía a quedar solo, solo en esta ciudad en la que a veces no puedes ver ni en donde caminas, pensando que mi idioma se camuflajea con las sonrisas, ahí seguía de camino a la casa, subiéndole el volumen a la canción, "Before you cry" de Camera Obscura me acompañaba en esa larga travesía, en la que no tenía ni mis lentes negros grandes robados, ni tampoco a la manita, ni el diente, ni las gorditas súper heroínas, ni el mesero estrella, ni los cuentos de los amigos borrachos, ni la rakija, ni un marco, ni energía para seguir caminando, con ganas de dejar el documental e irme corriendo detrás de ese tren que se llevaba a la manita, de seguir en ese viaje que comenzamos hace unos días y aún falta mucho para terminar.
La manita se fue, y después de casi una semana de lo sucedido y unos días después de que regresó a México, recibió una llamada de un policía, que le decía que habían encontrado su cartera, con todos sus documentos y su dinerito, estoy seguro que Maggie recibió una de las mejores llamadas de su vida, y no sólo por el hecho de que habían encontrado su cartera, sino por la emoción de saber que aún existen personas buenas en el mundo, dispuestas a ayudar, a enseñar y sobre todo a mostrarnos que aún nos falta mucho por recorrer en esta vida.
Hoy sigo extrañando a la manita, y muchas cosas como salir en viernes, platicar de cosas tontas con mis amigos, correr por la pradera con carito, molestar a evelynmai en persona, pero estoy seguro que todo este esfuerzo que tengo que pasar, tarde o temprano tendrá fruto.
Estoy seguro que este viaje, este diente, estas gorditas peluqueras súper heroínas hicieron su trabajo en el camino de crecimiento que cada uno de nosotros debe de seguir.
Me dio mucho gusto la decisión de la manita, por que ese dinero al final de cuentas no se perdió, sino que encontró su rumbo, y estoy seguro que si a Carito le hubiera pasado eso de la cartera, hubiera dicho yeeeeeeeaaaaah vamos a celebrar y a comer y en ese momento se iba a escuchar a todo volumen en toda la ciudad la canción de "Who let the dogs out huh huh huh" y Carito iba a ponerse a bailar moviendo el cuello como avestruz cleopatrina hahahahaha pero buenooo sólo fue un momento de imaginación.
La manita se fue, pero estoy seguro que esto que vivimos jamás se irá de nosotros.