Domingo nublado que me impide bloggear. Que me invita a tirarme en la cama a pensar, cerrar los ojos, mirarme en el espejo del alma y darme cuenta que después de muchos viajes, regresos, años de búsqueda en mi vida, en vidas pasadas, siempre rodeado del fuego, el aire, la tierra y el agua, todos los seres humanos nos encontramos en un punto mágico en el que debemos de volver a donde llegamos, la verdadera esencia.
Hoy en día, pareciera que el mundo se colapsa, gira en reversa y algunas veces en espiral. Recuerdo de niño cuando me miraba al espejo y me preguntaba, ¿qué voy a ser de grande? Globero! era lo que siempre quise, pensaba fabricar el globo más grande jamás pensado, subirme en él y volar, pero también quería ser de esos globeros que se encuentran en las calles, dando alegría a los niños, quería ser ese personaje que llegaba a su casa a fabricar con sonrisas ese gran globo que me llevaría a otro lugar.
¿Quién soy? ¿Quién fui? ¿Quién seré? parece que las preguntas se van haciendo más complicadas conforme pasan los años, parece que ese niño que se miraba al espejo se cansó y comenzó a creerse que era un publicista, un artista, un escritor, un director, un gobernante, un instrumento del sueño que no se ha cansado de crear.
8 meses han pasado desde que inicié otro viaje, un viaje hacia el centro de mi mismo, 8 meses desde que regresé de Bosnia, y aunque a veces pareciera que escucho el Salah, el rezo de los musulmanes que suena en la ciudad por las mezquitas, que retumba en mis oídos y me transforma, siento el olor del somun recién horneado, o los sonidos de jabalíes que pareciera que están peleando. Me hacen despertarme con una sonrisa, "Nadie entiende tanto como cuando has dejado tu patria, pero nadie se confunde más cuando regresas a ella". Es una contradicción, vivir en el extranjero y extrañar a México, vivir en México y añorar lo que no tienes, así es siempre, desde los proverbios más sencillos "nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde" o las sabidurías del Tarot "Aprender a interpretar lo que ya no es físico". Este regreso ha sido intenso, en todos los sentidos, empezar de cero, empezar de nada, mandar todo a la chingada, inventarme lo que se me de la gana, pero al mismo tiempo ha sido divertido, y sobre todo, me ha hecho muy feliz. Un regreso lleno de entrevistas, ruedas de prensa, actores, wanna be actores, wanna be hipsters, hipócritas, zorritas, productores mano largas, actrices desoladas, millonarios deprimidos, loquitas de closet, fresas wanna be mangos, entre miles de personajes que hacen tan rica esta experiencia a la que se le llama vida. Y a pesar de seguir en la búsqueda, uno debe de ser sincero y es cuando vuelves al espejo y ya no te ves reflejado, te das cuenta que te vas convirtiendo en una serie de estigmas que te dicta la sociedad, el medio, y el espejo se nubla, se empaña, y tratas de limpiarlo, observas el mar, furioso contigo, por haberte dejado caer en ese monstruo, te arrastra, y te vuelve a llevar a donde perteneces, a quererte a ti mismo, a darte cuenta de lo que pesa el amor, el amor por ti y los que te quieren, los que siempre van a estar contigo, en cada canción que escuches, en cada extraño que te ayude, en cualquier noche con o sin luna, por que estamos a punto de despertar y cuando dejas de esperar lo que habías estado esperando por años, por vidas, por lo que te dictaron de niño al ver las películas de Disney, por el final feliz que te prometieron tus padres, te sientes completo y comienzas a experimentar ese sentimiento que no tiene explicación, esa Ataraxia que se manifiesta cuando menos te lo esperas, ese crecimiento que va acompañado de otro tipo de búsqueda.
Ya no siento frío, en estas noches que dicen hace calor, ya te dejé en esa playa de los recuerdos, que me recibe cada vez que puede en mis cumpleaños, ya comencé con una nueva historia, para mi siguiente trabajo, ya casi está listo todo para poder materializar la ATARAXIA, ya podré abrir los ojos y volverme a ver al espejo, un espejo que no esté nublado, empañado ni con tintes rojizos, un espejo que me muestre el camino hacia ti.
Paz.
Hoy en día, pareciera que el mundo se colapsa, gira en reversa y algunas veces en espiral. Recuerdo de niño cuando me miraba al espejo y me preguntaba, ¿qué voy a ser de grande? Globero! era lo que siempre quise, pensaba fabricar el globo más grande jamás pensado, subirme en él y volar, pero también quería ser de esos globeros que se encuentran en las calles, dando alegría a los niños, quería ser ese personaje que llegaba a su casa a fabricar con sonrisas ese gran globo que me llevaría a otro lugar.
¿Quién soy? ¿Quién fui? ¿Quién seré? parece que las preguntas se van haciendo más complicadas conforme pasan los años, parece que ese niño que se miraba al espejo se cansó y comenzó a creerse que era un publicista, un artista, un escritor, un director, un gobernante, un instrumento del sueño que no se ha cansado de crear.
8 meses han pasado desde que inicié otro viaje, un viaje hacia el centro de mi mismo, 8 meses desde que regresé de Bosnia, y aunque a veces pareciera que escucho el Salah, el rezo de los musulmanes que suena en la ciudad por las mezquitas, que retumba en mis oídos y me transforma, siento el olor del somun recién horneado, o los sonidos de jabalíes que pareciera que están peleando. Me hacen despertarme con una sonrisa, "Nadie entiende tanto como cuando has dejado tu patria, pero nadie se confunde más cuando regresas a ella". Es una contradicción, vivir en el extranjero y extrañar a México, vivir en México y añorar lo que no tienes, así es siempre, desde los proverbios más sencillos "nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde" o las sabidurías del Tarot "Aprender a interpretar lo que ya no es físico". Este regreso ha sido intenso, en todos los sentidos, empezar de cero, empezar de nada, mandar todo a la chingada, inventarme lo que se me de la gana, pero al mismo tiempo ha sido divertido, y sobre todo, me ha hecho muy feliz. Un regreso lleno de entrevistas, ruedas de prensa, actores, wanna be actores, wanna be hipsters, hipócritas, zorritas, productores mano largas, actrices desoladas, millonarios deprimidos, loquitas de closet, fresas wanna be mangos, entre miles de personajes que hacen tan rica esta experiencia a la que se le llama vida. Y a pesar de seguir en la búsqueda, uno debe de ser sincero y es cuando vuelves al espejo y ya no te ves reflejado, te das cuenta que te vas convirtiendo en una serie de estigmas que te dicta la sociedad, el medio, y el espejo se nubla, se empaña, y tratas de limpiarlo, observas el mar, furioso contigo, por haberte dejado caer en ese monstruo, te arrastra, y te vuelve a llevar a donde perteneces, a quererte a ti mismo, a darte cuenta de lo que pesa el amor, el amor por ti y los que te quieren, los que siempre van a estar contigo, en cada canción que escuches, en cada extraño que te ayude, en cualquier noche con o sin luna, por que estamos a punto de despertar y cuando dejas de esperar lo que habías estado esperando por años, por vidas, por lo que te dictaron de niño al ver las películas de Disney, por el final feliz que te prometieron tus padres, te sientes completo y comienzas a experimentar ese sentimiento que no tiene explicación, esa Ataraxia que se manifiesta cuando menos te lo esperas, ese crecimiento que va acompañado de otro tipo de búsqueda.Ya no siento frío, en estas noches que dicen hace calor, ya te dejé en esa playa de los recuerdos, que me recibe cada vez que puede en mis cumpleaños, ya comencé con una nueva historia, para mi siguiente trabajo, ya casi está listo todo para poder materializar la ATARAXIA, ya podré abrir los ojos y volverme a ver al espejo, un espejo que no esté nublado, empañado ni con tintes rojizos, un espejo que me muestre el camino hacia ti.
Paz.


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